Autor: Karin Smirnoff
Sinopsis:
Múltiples
intereses están en juego en el Norte de Suecia: tierras apenas habitadas y
ricas en recursos naturales son codiciadas por las multinacionales más
poderosas bajo la excusa del ecologismo. La corrupción y el dinero fácil pronto
atraen a los grupos criminales más peligrosos. Hacia allí se dirigen Lisbeth
Salander y Mikael Blomkvist por diferentes motivos: los servicios sociales han
informado a Salander de que su sobrina adolescente, Svala, necesita un tutor
legal tras la desaparición de su madre, y Mikael acude a la boda de su hija con
uno de los políticos más influyentes de la región.
El frío norte se convertirá en el escenario en
el que Lisbeth Salander, Mikael Blomkvist y la indomable Svala se enfrentarán a
una red de corrupción amparada en la explotación de energías renovables y
combatirán la violencia contra las mujeres, en medio del ambiente político en
el que asciende imparable la ultraderecha.
David Lagerkrantz continuó la exitosa saga literaria de
Larsson, con resultados de mayor a menor. Escribió tres libros y al
terminarlos, tenía mucha expectativa de quien continuaría la saga y recibí este
con interrogantes. No conocía mucho de esta autora así que me puse a
investigarla un poco antes de adquirir el libro. Incursionó con éxito en la novela
negra asi que parecía la elegida natural para continuar la historia y si bien
al principio pensé que era una opción acertada, hay cosas que me han hecho
dudar.
A favor hay que destacar el cambio en el estilo de escritura,
lo que le inyecta aire nuevo. A través de un texto muy poético y evocador crea
una atmósfera muy envolvente y atrapante, creando un thriller efectivo, fácil
de leer, que no permite parar ni un minuto. Aborda temas complejos y muy
actuales como la violencia contra las mujeres, abusos de menores, la crisis
energética y el fin del periodismo escrito.
Logra crear unos personajes secundarios muy complejos y
realistas, bastantes interesantes, pero cuando Lisbeth entra en escena no
parece ser la misma, si bien mantiene su personalidad independiente y
solitaria, parece más tranquila, como más domesticada. Tal vez, maduro un poco,
no queda claro, ya que la autora no lo explica. En mi opinión, creo que no supo
captar su esencia, Lisbeth es un personaje muy complejo y tal vez para justificar ese desconocimiento,
en cada paso que da, evoca recuerdos de
ella con su terapeuta, para remarcar un posible cambio en su personalidad.
Otro gran cambio es el giro, muy marcado, hacia Lisbeth
Salander, dejando muy de lado a Mikael Blonkvist, su inclusión es un tanto
forzada, no colabora en nada con Lisbeth y la solución del conflicto lo realiza
ella sola. Lamentablemente, esta de relleno, solo para cumplir con los fans de
la saga y creo que esto es un error. La autora dijo que tenía una predilección
por el personaje de Lisbeth, que no le agradaba Blomkvist, que debería matarlo.
Está perfecto que no le guste, pero son un equipo, que se complementaban muy
bien. Los dos comenzaron la saga juntos y deberían continuar así. No sé cuál
era el destino que pensaba Larsson para los dos, pero a muchos les gustaría
verlos juntos. Incluso Lagerkrantz pensó en eso al final del tercer libro de su
trilogía. Creo que muchos van a sentirse decepcionados.
El personaje nuevo es una sobrina de Lisbeth, Svala, de 13
años, que compartirá protagonismo con ella. Al principio se mostrará reticente
a cuidarla, negándose completamente a hacerse cargo de ella, pero con el pasar
del tiempo se irán compenetrando la una con la otra. Svala resulta un personaje
muy interesante, comparte muchas similitudes con Lisbeth y está irá mostrando un costado más humano y se verá
reflejada en ella.
La narración es fluida y fácil de seguir, engancha y es
difícil dejar de leer. Los diálogos son buenos y no se va en detalles inútiles
aunque deja en el tintero preguntas que es inevitable que nos hagamos. Falla un
poco en la continuidad, desde la trilogía anterior, no pretendo un resumen pero
sería bueno saber un poco sobre como desarrollaron sus vidas, cuanto tiempo
paso, etc. Empieza este libro y Lisbeth es dueña de la empresa de seguridad donde
trabajaba y Mikael tiene una hija mayor a punto de casarse. ¿Cuando pasó todo esto?
Aunque no supera a la trilogía de Larsson, y de la pérdida
de protagonismo de Blomkvist, es una digna continuación y es recomendable.
Como nota de color, la autora le da un pequeño homenaje a
Larsson, mencionando algunas de sus otras obras. También menciona a Noomi
Rapace, que es la actriz que personificó a Lisbeth en la trilogía de películas suecas.
Hubiera sido lindo que mencionara también al recordado actor Michael Nyqvist (fallecido en 2017), un actor
sueco muy querido que personificó a Mikael Blonkvist, pero claro, no le gusta
el personaje.